En cualquier parte del mundo la dificultad de enseñar a las nuevas generaciones es un da las tareas más complicadas pero también la más satisfactoria, la lectura de Esteve me hizo transportarme a mis primeros días de clase cuando llega uno por primara vez a recibir las instrucciones de los directivos de l a escuela y escucha uno una serie de palabras que en ese momento no tenían un significado claro de lo que eran y sobre todo que era lo que debería de hacer para llevarlas a la práctica.
El momento de llegar por primera vez a un grupo a dirigir las actividades de aprendizaje con 50 alumnos, todos a la expectativa de estrenar un maestro que les trajera un mejor trato, otra forma de enseñarles y de tratarlos.
Enfrentarse a las dificultades que marca el autor ya que en ese momento nadie nos ha enseñado a ser maestro, identificarnos y marcar desde un principio nuestra personalidad frente al grupo lo que marcara para el futuro nuestro compromiso con la profesión que en ese momento vamos a ejercer, el tener claro que debemos lograr un comunicación con nuestros alumnos pero ¿cómo?, si hasta ese momento no lo he aprendido ni me lo han enseñado, imponer o condescender es un dilema ¿cómo me respetaran mis alumnos?, la disciplina que debo imponer en el primer día con mis grupos es importante y crea una ansiedad que no pude evitar y sobre todo al no tener una respuesta de que si lo hice bien o mal, a estos problemas le agrego que yo soy el que sabe y en ese momento estoy actualizado en lo último que se ha publicado en ciencias dentro de mi disciplina, como que he de rebajarme con mis alumnos, ellos deben de entender que soy superior a ellos, pero es imprescindible que debemos aprender de nuestros errores y ensayar día a día hasta que vamos entendiendo la noble tarea de ser docentes con la práctica diaria con los tropiezos y con el compromiso de adentrarnos a través de curso en esta nueva profesión para mí.
Darle un enfoque social a mi actividad como docente como lo propone Freire, para que el resultado que obtenga llegue a más alumnos y ellos a su vez, puedan desarrollarse critica y analíticamente en la sociedad, que puedan tomar decisiones en benéfico propio y de la comunidad en donde viven.
El momento de llegar por primera vez a un grupo a dirigir las actividades de aprendizaje con 50 alumnos, todos a la expectativa de estrenar un maestro que les trajera un mejor trato, otra forma de enseñarles y de tratarlos.
Enfrentarse a las dificultades que marca el autor ya que en ese momento nadie nos ha enseñado a ser maestro, identificarnos y marcar desde un principio nuestra personalidad frente al grupo lo que marcara para el futuro nuestro compromiso con la profesión que en ese momento vamos a ejercer, el tener claro que debemos lograr un comunicación con nuestros alumnos pero ¿cómo?, si hasta ese momento no lo he aprendido ni me lo han enseñado, imponer o condescender es un dilema ¿cómo me respetaran mis alumnos?, la disciplina que debo imponer en el primer día con mis grupos es importante y crea una ansiedad que no pude evitar y sobre todo al no tener una respuesta de que si lo hice bien o mal, a estos problemas le agrego que yo soy el que sabe y en ese momento estoy actualizado en lo último que se ha publicado en ciencias dentro de mi disciplina, como que he de rebajarme con mis alumnos, ellos deben de entender que soy superior a ellos, pero es imprescindible que debemos aprender de nuestros errores y ensayar día a día hasta que vamos entendiendo la noble tarea de ser docentes con la práctica diaria con los tropiezos y con el compromiso de adentrarnos a través de curso en esta nueva profesión para mí.
Darle un enfoque social a mi actividad como docente como lo propone Freire, para que el resultado que obtenga llegue a más alumnos y ellos a su vez, puedan desarrollarse critica y analíticamente en la sociedad, que puedan tomar decisiones en benéfico propio y de la comunidad en donde viven.
Hola maestro Jaime
ResponderEliminarLa primer experiencia frente a un grupo nunca se nos olvida, el temor que llevamos de que nos preguntaran los alumnos que pensaran de mi, la actitud que debemos tener frente al grupo se va puliendo como un diamante en bruto y continuamos despues de diez anos haciendolo, hasta alcanzar la perfeccion.
Saludos maestro Jaime